Los detergentes probióticos tienen un alto poder de limpieza e higienización, y su contribución al ahorro de tiempo y dinero.
dilución: 1%, La mezcla del producto debe ser del 1% por 1 litro de agua (10 ml x 1.000 ml). 1 tapón de producto x 1 litro de agua.
Las bacterias de los detergentes probióticos, proporcionan una ventaja muy clara ya que continuamente producen enzimas específicas para descomponer las suciedades. La energía creada a través de este proceso permite que las bacterias sigan creciendo y reproduciéndose en la zona de aplicación, y esto asegura que estos limpiadores probióticos sigan eliminando el sustrato mucho tiempo después de su aplicación. Es por esto, que se atribuye a los limpiadores probióticos una eficacia de limpieza a largo plazo actuando hasta 72 horas desde su limpieza.













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